
Publicado el 28/Enero/2010 en el diario "Hoy"
Por Carlos Jijón
El fiscal general, Washington Pesantez, utilizó ayer argumentos jurídicos y éticos para desestimar el pedido de renuncia que le hiciera la Asamblea Nacional para que deje su cargo, por considerar que la Fiscalía no ha actuado de manera imparcial en la investigación de un accidente de tránsito que provocó la muerte de una joven de 26 años llamada Natalie Emme, y en el que se encuentra vinculada la esposa del fiscal general. El doctor Pesántez alegó ayer, con toda razón, que una simple resolución de la Asamblea no tiene el mismo valor jurídico que el mandato con el que la Constituyente lo eligió para el cargo, por lo que una persona respetuosa de la ley, como se describe a sí mismo, no puede renunciar por un elemental sentido de la ética.
Es importante, sin embargo, hacer un alto aquí y aceptar que el doctor Washington Pesántez tiene todo el derecho en defender a su esposa. Así fuera culpable, cosa que es necesario aclarar aquí que no se ha demostrado. Es consustancial con la naturaleza del ser humano defender a un ser querido, con mucha más razón si se lo considera inocente, pero también aunque no lo fuera. Y es precisamente por eso que el fiscal debe renunciar: porque humanamente no puede ser imparcial con la suerte de su propia esposa. Porque, aun cuando fuera cierto que ella no conducía el vehículo de la Fiscalía que la llevaba hacia su lugar de trabajo, va a ser muy difícil que la opinión pública crea que su declaratoria de inocencia no estuvo influida por la relación conyugal de un marido que hasta permitía que su mujer se traslade en autos oficiales y protegida por la fuerza pública. Y porque el fiscal general de la Nación no puede exponerse a que cualquier imputado, por ejemplo del delito de peculado, le vaya a responder que más peculado ha cometido él al disponer de bienes públicos para la protección de su familia.
Yo creo que la necesidad de la Nación de contar con un fiscal a prueba de sospecha es más importante para la moral pública que la prevalencia jurídica de un mandato constituyente sobre una resolución de la Asamblea. Creo que no es el momento para discutir la validez jurídica de esos "mandatos". Pero, la Constitución actualmente vigente no se aprobó sino meses, por lo que debe entenderse que en ese momento regía la Constitución de 1998, según la cual el fiscal debía elegirse de entre una terna. No hubo ninguna terna. La Asamblea Constituyente simplemente lo eligió mediante un "mandato" sin respaldo en ninguna ley ni en la Constitución vigente en ese entonces. Es bastante difícil, entonces, dilucidar si el "mandato" por el que se lo nombró tiene mayor valor jurídico que la "resolución" mediante la cual se le pide la renuncia. Pero, en realidad, tal discusión no viene al caso. Como tampoco es fundamental si la esposa del fiscal general conducía o no el auto que atropelló a Natalia Emme en la vía exclusiva del MetroBus. Lo único importante es que humanamente el doctor Pesántez no puede ser imparcial. Y que por eso, solo por eso, está obligado moralmente a renunciar.
¡Necesitas ser un miembro de nuevo forodemocratico.org para añadir comentarios!
Participar en nuevo forodemocratico.org