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Foro Democrático

Discurso del Dr. Oscar Arias, Premio Nobel de la Paz y ex Presidente de Costa Rica

LOS SUEÑOS NO SÓLO HAY QUE PENSARLOS, HAY QUE CONSTRUIRLOS

por Oscar Arias

martes, 15 de junio de 2010


Amigas y amigos:

Para cualquier habitante del mundo, Ecuador tiene un significado particular. Este país en el centro de la Tierra, este rincón en el vientre del planeta, nos recuerda las clases de Geografía que nos repetía la maestra de escuela. Dentro de las memorias primeras de cualquier ser humano, está aquella imagen de Ecuador en el cinturón del globo terráqueo, aquel punto que aprendimos a señalar con orgullo, cuando éramos chiquillos de pantalones cortos.

Hoy visito aquella tierra que de niño señalaba en el mapa. Visito aquel país que era un retazo en la colcha del globo terráqueo. Vengo ante ustedes con pantalones largos, en el cuerpo y en el alma. Vengo ante ustedes cargando cuarenta años de lucha por América Latina. He visto muchas maravillas en nuestro subcontinente. He visto, también, dolores inconcebibles. Pero en todas las esquinas se repiten las notas de una misma tonada, las claves de un mismo código. Por eso confío en que mi mensaje, que es un mensaje costarricense, pueda ser entendido por este pueblo hermano.

Me han pedido que les hable sobre la democracia y la libertad en Ecuador. Y he accedido porque comprendo que la democracia y la libertad no son idiosincráticas, no dependen del lugar en donde se las evoque. En Ecuador, en Suiza o en Indonesia, democracia quiere decir un núcleo básico de instituciones, derechos y deberes, que permiten la expansión de las libertades fundamentales de los individuos en una colectividad. Es un juego en el que cambian los jugadores, pero no cambian las reglas.

Una de las grandes falacias políticas, en América Latina y en muchas otras partes del mundo, consiste en vender la idea de que cada lugar puede desarrollar una democracia específica o un sistema de libertades particular. Muy a menudo, esas justificaciones no son más que disfraces para ocultar una vocación opresiva o autoritaria. Para ponerlo en términos sencillos, muchos argumentan que el juego se juega diferente en todas partes, tan sólo para cometer fouls sin recibir tarjeta roja.

Yo estoy plenamente convencido de que las reglas democráticas son universales, y que los países son más o menos democráticos, dependiendo de cuánto se acercan o cuánto se alejan de ese sistema que esbozaron los griegos, que perfeccionaron los estadounidenses, que sofisticaron los nórdicos y que hoy intentamos impulsar, con mayor o menor éxito, la mayoría de los países de la Tierra.

Por eso no hace falta que hable de las características distintivas de Ecuador. Nadie conoce este país mejor que ustedes. En cambio, prefiero hablar de las amenazas que percibo para la democracia y la libertad en América Latina, que se repiten en muchos países de la región. Porque, a pesar de que abandonamos las dictaduras que marcaron con sangre la segunda mitad del siglo XX, es claro que todavía queda mucho camino por recorrer.

Cuatro son las amenazas principales que percibo en nuestra región: la concentración del poder, supuestamente justificada por el respaldo electoral; el irrespeto a la ley y la debilidad del Estado de Derecho; la ineficiencia de nuestros aparatos estatales a la hora de brindar los frutos de la democracia; y la tentación militar que desde siempre ensombrece los más claros días de nuestra región.

El poder democrático es un poder insalvablemente limitado. Por definición, un gobernante demócrata tiene oposición política, es controlado por los medios de comunicación, recibe críticas por parte de sus detractores, es supervisado por el Poder Legislativo y el Poder Judicial, tiene un periodo establecido para ejercer sus funciones, tiene un marco legal definido en el que puede operar, y se encuentra siempre sujeto al escrutinio ciudadano y a la evaluación pública de su gestión. Éstas son las reglas incuestionables del poder democrático y cualquiera que pretenda saltarlas, incurre en vicios autoritarios, aunque haya sido elegido por el pueblo.

Se trata de una trampa en que han caído algunos gobiernos latinoamericanos. Al recibir el apoyo electoral, interpretan que el mandato del pueblo les permite modificar las reglas democráticas para llevar adelante su proyecto político. Entonces, si la Constitución se interpone en su camino, la cambian. Si el Poder Judicial objeta sus decisiones, nombran nuevos jueces y magistrados. Si los medios de comunicación cuestionan sus comportamientos, los cierran. Si sus adversarios políticos se pronuncian, los amenazan. Y si su periodo no les alcanza, lo prorrogan.

Tengamos mucho cuidado. Las elecciones son una parte esencial del proceso democrático, pero no son el proceso democrático. Si un gobernante coarta las garantías individuales, si limita la libertad de expresión, si restringe injustificadamente la libertad de comercio, subvierte las bases mismas de la democracia que lo hizo llegar al poder.

El dilema que esto presenta, y que aún no hemos logrado resolver, es cómo lidiar con democracias en donde los gobernantes se comportan autoritariamente, pero no son dictaduras. Porque, en honor a la verdad, en América Latina sólo existe una dictadura y es la dictadura cubana. Los demás regímenes, nos guste o no, son democracias en mayor o menor grado de consolidación. Pretender derrocar esos gobiernos, o removerlos de alguna forma violenta o contraria a la Constitución y las leyes, es caer en el mismo juego autocrático que pretendemos combatir. Un verdadero demócrata no pide jamás la caída de un gobierno electo por el pueblo. Si algo nos ha enseñado la dolorosa experiencia de Honduras, es que un golpe de Estado es siempre, siempre, una pésima idea.

La única vía para restarle poder a quienes lo han concentrado luego de recibir el apoyo popular, es minando ese apoyo popular. Con educación cívica, con debates, con ideas, con argumentos, con ejemplos. Los pueblos mismos deben aprender a apartar los espejismos de la demagogia y del populismo. Los pueblos mismos deben aprender a condenar, en las urnas, el comportamiento antidemocrático de un régimen. Los pueblos mismos deben aprender a separar la paja del trigo. Porque el problema no son los falsos Mesías, sino los pueblos que acuden con ramas y palmas a celebrar su llegada. De nada le sirve a América Latina deshacerse de líderes con delirios autoritarios, si tan sólo van a ser sustituidos por nuevas estrellas del teatro político.

No nos corresponde “proteger” a nuestros pueblos de las amenazas. Nos corresponde, en cambio, educarlos para que ellos mismos aparten esas amenazas. El paternalismo debe ser sustituido por una fe genuina en el poder transformador de las sociedades, un poder que, hoy más que nunca, puede ser canalizado de forma efectiva. Las redes sociales como Facebook o Twitter, los foros de debate como esta Cámara de Comercio, los espacios de discusión, que pueden ir desde la mesa del comedor hasta el anfiteatro más grande, nos invitan a pregonar el credo democrático. El argumento más convincente que podemos dar, la forma más honesta de convencer a alguien de la necesidad de apoyar únicamente a los líderes que respetan las reglas del juego, es que, tarde o temprano, sólo esos líderes mejoran las condiciones de vida de los ciudadanos. Tenemos que convencer a nuestros pueblos de la vacuidad de la promesa mesiánica, si es que queremos construir una verdadera vocación democrática en América Latina.

La segunda amenaza que percibo, está profundamente ligada con la anterior, y es la fragilidad de nuestro Estado de Derecho. Gran parte de los problemas que ha tenido América Latina en los últimos años, son producto de una incapacidad estatal de evitar la concentración del poder. Muchos tribunales carecen de la autoridad para decirle a un gobernante “hasta aquí”. Muchos congresos carecen de la facultad para controlar, verdaderamente controlar, a los mandatarios. Hay un uso perverso de los instrumentos legales y una flexibilización constante de las normas, para perseguir fines particulares.

En parte, esto es producto de una debilidad cultural. A los latinoamericanos les cuesta mucho identificarse con el Estado, y como consecuencia, les cuesta mucho obedecer las normas públicas. La evasión fiscal, por ejemplo, no sólo no es vista como delito en nuestros países, sino que incluso es vista como astucia. Lo mismo sucede con el irrespeto a las leyes de tránsito o a las normas ambientales o a las reglas de la competencia. Parece elemental, pero necesitamos entender que una región que no respeta las normas del juego, no puede pedir que sus gobernantes las respeten.

Esto tiene serias incidencias sobre la capacidad de hacer negocios, y estoy seguro de que ustedes lo saben mejor que yo. Al final del camino, la inseguridad jurídica, la incapacidad de confiar en el sistema legal de un país, la incertidumbre en torno a las consecuencias que nuestros actos pueden tener, es uno de los peores enemigos del crecimiento económico. A ustedes, más que a nadie, les conviene fortalecer el Estado de Derecho, a partir de su ejemplo y a partir de su discurso. Les corresponde contribuir responsablemente con la educación cívica de las escuelas y colegios. Les corresponde demostrar que el sector privado no cae en el mismo juego de atajos que critica en el sector público. Les garantizo que un respeto indiscutible a las normas y a la autoridad, de parte de los empresarios, es uno de los principales alicientes con que puede contar un pueblo para abrazar la democracia.

La tercera amenaza que he mencionado es la ineficiencia de nuestros aparatos estatales. Con muy pocas excepciones, como Tailandia y Nepal, los pueblos latinoamericanos son los que han luchado durante más años, desde su Independencia, por cruzar el umbral del desarrollo. El retorno democrático de fines del siglo XX, vino aunado a una promesa de prosperidad que aún hoy no ha sido cumplida. Nuestros habitantes todavía esperan que la democracia les cambie la vida, todavía esperan que la libertad ponga pan sobre la mesa.

Esa incapacidad para traducir en realidad las promesas, es culpa de una esclerosis estatal que nos tiene paralizados. En muchos sentidos, nuestros gobiernos trabajan muy duro para obtener muy pocos resultados. Hemos construido Estados hipertrofiados, a los que les cuesta mucho ejecutar las acciones más esenciales, en primera instancia, porque son Estados desfinanciados, que deben lidiar con el perpetuo dilema de construir sociedades de primer mundo con impuestos exiguos; y en segunda instancia, porque son Estados amarrados, obsesionados con controles duplicados y triplicados que hacen muy poco para detener la corrupción, pero mucho para detener el crecimiento económico.

Sé que, como empresarios, a ustedes les genera ansiedad la posibilidad de pagar mayores impuestos. Pero también sé que el costo de hacer negocios en un país subdesarrollado es, muchas veces, prohibitivo. Es mejor pagar mayores tributos, pero transitar por carreteras en buen estado, tener trabajadores educados, contar con un sistema de salud universal, realizar rápidamente los trámites públicos, tener barrios y ciudades seguros, recibir el producto de la investigación y la innovación en las universidades, y en general disfrutar los beneficios con que cuenta el sector empresarial en las naciones industrializadas. Es crucial que entendamos que si nuestros países no mejoran su competitividad, nunca podrán dar el salto al desarrollo que nuestros pueblos esperan y merecen.

Una reforma estatal, que revise nuestra maraña legal, que elimine las trabas innecesarias para el buen funcionamiento de nuestros gobiernos, es un elemento esencial no sólo en la generación de mayor riqueza, sino en la profundización de nuestra democracia y en la expansión de nuestras libertades individuales, porque un pueblo satisfecho es menos propenso a rendirse ante las tentaciones autoritarias. Presionar por la reforma del Estado, desde las campañas políticas pero también en la vigencia de los Gobiernos, debería ser una de las principales preocupaciones de cámaras como ésta.

La última amenaza que quería mencionarles, es la persistente tutela militar de la región, que se resiste a abandonarnos a pesar de los dolores infligidos en el pasado. Cuando era estudiante en Inglaterra, y del otro lado del océano llegaban las noticias de una retahíla inacabable de golpes de Estado en América Latina, mis compañeros se burlaban diciendo que yo venía de una región que era como un disco de larga duración, es decir, de 33 revoluciones por minuto.

Aquello que era una broma cruel para mí, es una realidad que ha lacerado incansablemente a nuestra región. Guerras civiles, revoluciones sangrientas, golpes de Estado, represiones brutales, torturas, desapariciones: a pesar de la retórica nacionalista, el expediente de los ejércitos de la región tiene muy pocas glorias, sobre todo durante el último siglo.

El año pasado, el gasto militar de la región ascendió a 60 mil millones de dólares, lo cual es más del doble de lo que era hace seis años. Muchos países destinan alrededor del 2% de su Producto Interno Bruto a sus ejércitos, aunque algunos destinan mucho más. Esto es alarmante per se, pero sobre todo cuando recordamos que la carga fiscal de nuestros países es, en promedio, del 18% del Producto Interno Bruto, con casos extremos que apenas llegan al 10%.

¿En qué fortalece esto nuestra democracia y nuestra libertad? ¿Cómo contribuye a brindarles a nuestros ciudadanos una mejor calidad de vida? Cuando digo estas cosas, hay quienes me argumentan que los ejércitos combaten el narcotráfico o realizan labores de rescate, en caso de emergencia. Pero ninguna de estas razones es una función propia de los ejércitos, ni justifica la carrera armamentista en la que actualmente se encuentra América Latina. Por el contrario, la presencia de fuerzas armadas cada vez más poderosas no hace sino reforzar la idea de que es con la violencia, y no con la razón, con que se resuelven las cosas; y que es la fuerza, y no la ley, la que debe regir la convivencia entre los seres humanos.

Reducir el gasto militar no sólo sería una demostración de la fe en la democracia y en las reglas del juego, sino la oportunidad de disponer de una liquidez necesaria para invertir en escuelas y colegios, en clínicas y hospitales, en carreteras y aeropuertos, en laboratorios y centros de cómputo, en escuelas de música y teatros. Un gasto ocioso pasaría a ser una inversión en la competitividad de nuestras economías.

No hablo por hablar. Costa Rica fue el primer país en la historia en abolir su ejército y declararle la paz al mundo. Nuestros hijos no conocen los tanques de guerra, los submarinos o los helicópteros artillados. Desde hace más de sesenta años, destinamos a la educación, a la salud y a la protección del medio ambiente, lo que destinábamos a nuestro ejército. El producto es que somos uno de los países con mejor Índice de Desarrollo Humano en la región y el país más feliz del mundo, según recientes publicaciones.

No estoy abogando por la abolición de todos los ejércitos latinoamericanos, aunque ganas me sobran. Comprendo que se trata de instituciones que son respetadas, y cuya necesidad es percibida por la mayoría de personas. Pero no veo razón alguna por la cual nuestra región deba embrollarse en una carrera armamentista. Un aumento en el gasto militar es injustificable para países que, con la sola excepción de Colombia, no experimentan actualmente ningún conflicto armado.

Con un poco de memoria uno comprende que, en América Latina, fortalecer a los ejércitos es, casi siempre, debilitar las democracias. Dejar de invertir en la industria de la muerte, empezar a gastar en la prodigiosa empresa de la vida, debería ser una prioridad para países que están en deuda con la paz, con el desarrollo y con la libertad.



Amigas y amigos:

He venido a esta hebilla del cinturón de la Tierra, recordando mis años de infancia. Aquel globo terráqueo con que jugaba en la escuela, se convirtió luego en el escenario de las largas luchas de mi vida. La búsqueda de la paz me llevó a comarcas lejanas, “y me gradué doctor en sueños”, para usar una expresión del gran poeta ecuatoriano, Jorge Carrera Andrade. “Vine a América a despertar”, nos dice el poeta. Yo también vine a despertar a América, a darme cuenta de que los sueños no sólo hay que pensarlos, sino que hay que construirlos.

He dedicado mi vida a construir el sueño de una América Latina más pacífica, más libre, más próspera, más democrática, más acorde con la idea que me inculcó la maestra. Aún hoy sigo construyendo esa visión: una América Latina en donde el poder no se concentre, sino que se distribuya; en donde la ley no se irrespete, sino que se fortalezca; en donde los aparatos estatales no se ahoguen, sino que se vuelvan eficaces; en donde el militarismo no se atice, sino que ceda campo al desarrollo humano. Esa América Latina es posible. Existe en cada uno de ustedes. Hoy les pido que, como yo, se gradúen en sueños y despierten a esa América que espera más allá del esfuerzo y el trabajo.

Muchas gracias.

Discurso del Dr. Oscar Arias, Premio Nobel de la Paz y ex Presidente de Costa Rica en su intervencion llevada a cabo en el aniversario y posesion del nuevo Directorio de la Camara de Comercio de Guayaquil.

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Comentario por ELVIN V. ABAD el julio 10, 2010 a las 10:38pm
Yo antes he cuestionado en este foro la ideología política de este personaje, y definitivamente, se lo puede excluir de la lista de aquellos que desean ver cambio social para mejorar el bien mancomunado de los desposeídos. Por hablar bien de el, se podría decir que su desempeño como mandatario no ha sido nada impresionante. Y lo mismo, se puede decir por su intervención en tratar de mediar la reciente crisis de Honduras – jamás el ha admitido que lo que se dio en Honduras fue en realidad una vulneración al estado de derecho de dicho país o mundial. Y el hecho, que haya sido acreditado con el premio Nobel de la Paz no impresiona a muchos que se dan cuenta que dicho premio ha sido politizado más que nunca en los últimos tiempos. Basta ver que Obama fue también ganador de dicho premio, y uno puede preguntarse que hizo, o que ha hecho o que hará para justificar dicho premio? Solo basta ver el hecho que las guerras continúan en Irak, Afganistán y que se mantiene la política de perpetuar el holocausto palestino…
Y también uno se podría preguntar: cual será el honorario del Presidente Arias por cada intervención que el efectúa en los circuitos de discursos/charlas internacionales? El Presidente Clinton se ha hecho más rico con similares intervenciones en los últimos años, y asumiría que también, el Presidente Arias sigue sus pasos. Y que uno espera del discurso que de el Presidente Arias en la sede de una institución ecuatoriana que se ha evidenciado de obrar con actitud desestabilizadora hacia el gobierno de Correa? Y desde luego, uno concluye que dicha entidad sabe a quien invitar. No creen?
Comentario por Gonzalo Proano el julio 11, 2010 a las 11:44am
El que si es mucho lote para un discurso..es el Rafico..sobretodo cuando INSULTA,Y LLAMA LADRONES,MAFIOSOS,Y MANDA A TODO MUNDO A LA CASA DE LA "VERTA"...jejejeje..!!
Pero que pueblo mas pendejo el ecuatoriano;contentotes por que Rafico viaja a Champaigne Illinois,a recibir una condecoracion de parte de la Universidad de Illinois,carajo..los medios de comunicacion mafisos,ladrones,mentirosos del Ecuador,pasan dicha informacion...chuta..mas nunca dijeron,que aca en Champaigne Illinois,los medios de comunicacion escritos de la localidad,pusieron una protesta en contra de dicha universidad,por considerar que la presencia de nuestro RAFICO en este pueblo localizado al sur del estado,era una ofensa y falta de respeto a los ciudadanos residentes de esta l;ocalidad,ya que argumentaba,que si bien es cierto RAFICO,se graduo en la universidad de esta localidad,tambien es cierto que lo hizo cometiendo lo que llaman FRAUDE,y por mas que hoy en dia sea presidente de un pais llamado Ecuador,lo que los directores de dicha universidad y la ciudadania de Champaigne Illinois saben y conocen,es que este ingrato personaje,ha destruido el futuro de una nacion,con sus ideologias socialistas,y se ha entregado al capricho de Hugo Chavez,de que su plaga llamada socialismo siglo XXI,se propague en america latina,yq ede socialismo no tiene mucho,mas bien tiene un gran porcentaje de terrorismo,narco y crimen;gobiernos totalitarios y corruptos..que en Ecuador hoy en dia se practica,gracias a este "guy" educado y graduado en la Universidad de Illinois;becado con dinero de los contribuyentes de este estado,que hoy sentimos verguenza de que este "guy" haya pasado por las aulas de dicha universidad..."..asi es que sigan pues disfrutando los discursos de Rafico..que por cierto no los vende ni los cobra...carajo ..seria el colmo..que tengan que pagar por escuchar tanta vulgaridad..!!..ELE.!!
Comentario por ELVIN V. ABAD el julio 11, 2010 a las 2:32pm
Me atrevería a decir que aquellos que simpatizan en este foro con la buena gestión de Correa lo hacen no por fanatismo, sino más bien por las evidencias palpables que también son directamente palpadas por aquel Ecuador Profundo – que le ha dado mas un 60% de respaldo en las recientes encuestas. Más bien, los que no están con la ideología de Correa ignoran en su totalidad dicha gestión y se montan en el patín de la destrucción y el negativismo total. De acuerdo a ellos, no hay nada notable que se le puede acreditar a Correa que el haya hecho por el bien del país, en especial para aquel Ecuador Profundo.
Y hablando de negativismo, me gustaría leer ese artículo periodístico de un medio escrito local (Champaigne Illinois), al cual Gonzalo hace mención para poder analizarlo en este foro. Me atrevería a apostar que dicho artículo es ficticio y que si lo es, los contreras lo están tergiversando. Prueben que quizás yo estoy siendo alarmista y desconfiado con esta postura!!!
Comentario por Marco Vinicio Velasco el julio 12, 2010 a las 12:26pm
Típico de quien carece de argumentos y razones: tratar de desacreditar a la persona en lugar de discutir las ideas. Abad no discute ni una sola de las ideas expuestas por Oscar Arias, ni una. Solo intenta desacreditar al personaje.

No discute por ejemplo que "Costa Rica fue el primer país en la historia en abolir su ejército y declararle la paz al mundo. Nuestros hijos no conocen los tanques de guerra, los submarinos o los helicópteros artillados. Desde hace más de sesenta años, destinamos a la educación, a la salud y a la protección del medio ambiente, lo que destinábamos a nuestro ejército. El producto es que somos uno de los países con mejor Índice de Desarrollo Humano en la región y el país más feliz del mundo, según recientes publicaciones."

Ideas como esta son las que habría que discutir, estimado Elvin. Lo que usted piense de Oscar Arias como persona, como intelectual y como estadista, francamente me tiene sin cuidado, aparte de que no es de eso de lo que propone debatir quien ha publicado el discurso, sino de lo que dn Oscar Arias dice en el discurso.

¿Que cuánto habra cobrado por su intervención? Ese es un tema para cotilleo de pasillos de algún ministerio.
Comentario por Maria Amparo Sotomayor el julio 12, 2010 a las 12:45pm
En efecto apreciado Marco dejar de tomar en cuenta por ejemplo este enunciado: "En Ecuador, en Suiza o en Indonesia, democracia quiere decir un núcleo básico de instituciones, derechos y deberes, que permiten la expansión de las libertades fundamentales de los individuos en una colectividad. Es un juego en el que cambian los jugadores, pero no cambian las reglas." Aquí en cambio nos inventamos una nueva Constitución para dar paso a un proyecto que poco a poco va tomando cuerpo y que los Asambleístas también ya quitados las máscaras permiten cada día el mayor poder del Presidente dando paso a lo que dice tan claramente Arias "vender la idea de que cada lugar puede desarrollar una democracia específica o un sistema de libertades particular. Muy a menudo, esas justificaciones no son más que disfraces para ocultar una vocación opresiva o autoritaria."

Este artículo es un punto de vista que apreciando desde ´afuera´ puede dar en el clavo de lo que la consciencia latinoamericana permite o no en el proceso de las constituciones de las Democracias hacia mayor libertad y justicia o hacia mayor pedantería y reflexión sobre el poder del YO que es el que se centra en el EGO y no en la diferencia y disponibilidad de los recursos que somos todos.
Comentario por Marco Vinicio Velasco el julio 12, 2010 a las 3:02pm
Creo, apreciada María Amparo, que vale la pena, como insumo para esta discusión de fondo sobre la democracia en el Ecuador y América Latina, leer el último artículo legado por Joan Pratz (falleció por las mismas fechas en que lo hizo Bolívar Echeverría) sobre "Libertad democrática y tiranía democrática". Es muy impresonante lo que en ese artículo sostiene Pratz respecto a los conceptos de libertad y democracia y lo que efectivamente ocurre. Adjunto el archivo correspondiente. PRATZ, Joan (2010) Libertad democrática y tiranía democrática.docx
Comentario por Gonzalo Proano el julio 12, 2010 a las 3:17pm
Los CONTRERAS,ni siquiera saben del articulo,estan ocupados escuchando las cadenas y toda la propaganda mediatica que el gobierno "transparente" ha lanzado durante la transmision del mundial.
Una campaña INFAME en contra de los medios de comunicacion,campaña en la cual los ha llegado a llamar hasta LADRONES,que graciosos no,los ladrones son los que hoy en dia gobiernan,los que hoy en dia han ASALTADO AL IESS,por que los contreras,no se han enterado que el gobierno de manos limpias y bolsillos ardientes se han apoderado mas de 4500 millones de dolares de la clase trabajadora del pais,con que derecho lo han hecho,a quien le pidieron autorizacion para tomar ese dinero..??
Los contreras,ya estan separados de los indigenas,ya que los INDIGENAS ahora son clasificados como TERRORISTAS por el gobierno de las manos limpias,el gobierno de los amigos de las FARC,que por cierto...no son TERRORISTAS,NO SON ASESINOS,NO SON BOICOTEADORES,SABOTEADORES...ya esos pergaminos los tienen los INDIGENAS ecuatorianos,que salieron a decirle basta al regimen...claro..como ya no nesecitan de sus votos..que se vayan a la casa de la V....???

Y por ultimo...los contreras que viven en EEUU,y muy particularmente en el estado de Illinois,la ciudad de Chicago sobretodo..no se han pasado de pendejos creyendo un proyecto gubernamental llamado SSSXXI;por suerte por aca la popularidad del hijo del narco Correa,no llega ni al 5%..y a nivel nacional en EEUU..no llega ni al 10 %..eso tambien exajerando.....por algo el viajero frecuente..no se paro por Chicago para nada...y en Champaigne Illinois..aun se comenta la verguenza de su poblacion que sienten por la ofensa de haber tenido a este personaje como estudiante en su universidad..y que la misma la haya invitado a recibir una condecoracion ACADEMICA..nomas..no vayan a creer que lo agasajaron por su extraordinaria labor como presidente..o algo parecido..y su discurso..jajajaja...para reirse de las estupideces que dice..nada mas..por cierto..con motivo del dia de la Independencia..andaba por Champigne Illinois..y que verguenza tener que decir..que soy del mismo pais de donde es Rafael Correa..como este personaje ha puesto al pais en una linea de desprestigio..ya qiue nos asocian con el narco,las FARC,Chavez,y el crimen organizado...y los contreras..contentotes recibiendo una limosna en forma de bono..!!..ELE
Comentario por ELVIN V. ABAD el julio 12, 2010 a las 6:54pm
Me gustaría que Gonzalo exponga ante el foro ese artículo periodístico, mencionado por el, de un medio escrito local (Champaigne Illinois) que alega de que Correa obtuvo su titulo a través de fraude. Uhm, apostaría a que dicho articulo solo existe en su mente muy imaginativa o que quizás, la oyó en un foro my similar a este en donde se dicen cosas insensatas y sin fundamentos, con el mero objetivo de injuriar y desprestigiar al “comándate-en-jefe” de todos los ecuatorianos que quieren un cambio por el bien del país.
Comentario por ELVIN V. ABAD el julio 12, 2010 a las 7:30pm
Los argumentos que he presentado son justamente los apropiados para dejar en pie que la postura del Presidente Arias es la misma de al que están en contra de la revolución ciudadana que aboga por el bien de un Ecuador Profundo – razón por haber sido invitado por dicha entidad. Y si he hecho también hincapié en que la intervención del Presidente en la sede de la Cámara de Comercio de Guayaquil es con honorarios y estadía/ viáticos pagos, es porque hay mucha gente ingenua en este mundo que piensa que similares intervenciones, en los circuitos internacionales o locales de charlas/discursos por personajes destacados, se dan solo por la simple nobleza y dedicación del personaje que dicta la charla – quien esta dispuesto a correr con todos los gastos incidentales y no cobrar honorarios. Y por lo general, tanto altruismo no se da…
Y con relación a que no he debatido las ideas del discurso es porque este discurso ha sido reciclado por el Presidente Arias y en blogs anteriores yo ya lo he discutido. Y con relación el tema del Presidente Arias fustigando a los países latinoamericanos por malgastar el presupuesto nacional en armar a sus ejércitos-- anotando que su país no tiene ejercito desde hace setenta años (aunque si mal recuerdo es desde 1945), a esto yo digo que bien para Costa Rica por no tener que malgastar su presupuesto pero yo me hago estas preguntas retoricas que me hacen concluir la doble moral de su postura y su falta de realidad:
• Que yo sepa, no recuerdo haber leído una critica similar que el Presidente Arias haya hecho a USA por malgastar billones de dólares en armas y en guerra absurdas que violan la paz, y los derechos humanos de los habitantes de los países involucrados. Donde esta esa fibra moral de ser critico por igual?
• Que yo sepa, tampoco me parece que el Presidente Arias haya fustigado a USA, su aporte y presencia militar en suelo colombiano. Porque el Presidente Arias, no ha hecho campana para exhortar a la comunidad internacional para mediar el conflicto interno colombiano en una forma pacifica y no bélica – conflicto que tiene casi el mismo tiempo que Costa Rica no tiene ejercito y que se origino ante la inequidad y abuso de las clases desposeídas/campesinas colombianas?
• En el caso de Ecuador, la solución dada por el Presidente Arias no responde a la realidad regional. Que solución propondría el Presidente Arias, a la reciente agresión colombiana en suelo ecuatoriano? Y si Ecuador no se prepara para posible incursiones futuras en suelo ecuatoriano, que garantías propondría para evitar que las fuerzas militares colombianas no transgredan? Acaso el Presidente Arias se ha pronunciado al respecto?
Comentario por Marco Vinicio Velasco el julio 12, 2010 a las 9:10pm
EL COMANDANTE-EN-JEFE

Bien dicen que el pez muere por su propia boca: el “comándate-en-jefe” de todos los ecuatorianos" :-) Gracioso resultaría de no mediar las inevitables reminiscencias nazi-fascistas. Es que eso es lo que quieren los nacional socialistas del siglo XXI, un comandantenjefe, un fhurer, un amado "leader", un sátrapa, un asesino serial a quien decirle "Hasta siempre comandante", a quien pedirle "Ordene comandante" y de quien decir: "Llegó el comandante y mandó a callar".

Y la única garantía cierta de que el ejército colombiano no vuelva a bombardear campamentos de las FARC en territorio ecuatoriano, es impedir que tales campamentos se instalen en el país, lo que supone apoyar al Estado y al ejército de Colombia en su lucha contra esa banda narcoterrorista. Para saber y hacer eso no se necesita del pronunciamiento de nadie.

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