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Foro Democrático

“LOS PELUCONES”

(2009 ®)



Los pelucones son por lo general los mediocres, egoístas, dogmáticos y antagonicos. Para esto no hay clases sociales. Creen que, porque ellos están bien todos lo demás “tienen” que estarlo. Así como cuando ellos están mal, todos tienen que estarlo.
Los pelucones no tienen ni idea de lo que es justicia. Creen que la ley es lo mismo que justicia y peor de legitimidad no entienden ni papa.
Dicen: “No le des al pobre porque se hace vago. Dale solo educación” (se olvidaron de la salud y la justicia como es natural en ellos). Pero sin embargo, algunos pelucones recibieron, por lo general, mucho en sus herencias, legados etc., y ahí no dicen nada de “solo educación”.
Los pelucones son materialistas. Creen que porque tienen calles nuevas, veredas bonitas, lindos carros y demás, ya todo esta resuelto; “progresamos” hay “desarrollo”. La justicia, educación y salud es al último para ellos, pero luego se quejan de la “inseguridad”.
Los argumentos de los Pelucones son de manera general, suposiciones. Va a suceder esto o lo otro. Lo subjetivo. La telenovela. El cliché. Hasta llegar al vulgar insulto.
No saben distinguir Lo Subjetivo de Lo Objetivo. Ni peor cuando aplica lo uno o lo otro. Viven en un mundo mezclando ambas cosas y dicen tener “todo claro”.
Cuando discuten quieren a toda forma “tener la razón”. Ellos casi nunca se equivocan y creen que una discusión es para tener la razón o ponerse de acuerdo. Si no lo logran se quedan frustrados. Nunca entendieron que las discusiones (democráticas) son para intercambiar perspectivas y nada más. Luego se Vota y el que gana democráticamente gobierna así como ya lo hicieron ellos por muchos años y nada cambio. Ahora exigen que TODO cambie de la noche a la mañana...hasta que, “llueva porque la vieja esta en la cueva”...
Los pelucones se resienten cuando se les dice la verdad de frente. Es decir, quieren que les mientan para seguir teniendo la razón a toda costa.
Ellos solo se reúnen a “discutir” con los que piensan igual. Así todos tienen la razón al final y se dan palmadas en la espalda de felicitación por sus grandes e importantes “similares” conclusiones .J! No entienden que mientras más amigos diferentes de pensamiento tengo, más afortunado soy!
Entre ellos se respetan más por la cantidad de dinero (o deudas) que por la honestidad con que viven.
Dicen ser democráticos. Pero en sus vidas privadas laborales-empresariales son Dictatoriales. El Dogma es parte fundamental de sus vidas.
Creen que la vida es un juego entre el bien y el mal. No entienden cuando se les dice que es mas entre lo Justo y lo Injusto.
El riesgo país es algo cierto para ellos. Hasta lo pagan felices. Sin embargo de que es una suposición. Y, de que se lo debería devolver si no ocurrió ninguna de esas falsas suposiciones.
Los analistas económicos son casi genios que para todo culpan al gobierno de turno y ni de broma tocan el tema de las tasas de interés. O costo del dinero para poder producir y bajar la inflación y más que nada crear empleos. Con los Bancos no hay que meterse y peor criticarlos. El rabo de paja es un gran plumero de avestruz que llevan atrás!
A la Justicia Social le llaman “lucha de clases” y critican a todo el que lucha por aquella.
Mientras menos pagan impuestos creen que más derecho tienen de reclamar. Nunca se ponen a pensar que según responsabilidades cumplidas tengo derechos a reclamar.
Los argumentos de los pelucones son chistes, cachos y alegorías. Por lo general creen que la broma elocuente les da la razón y se van felices de haber “quedado bien” ante los demás. Hasta existen expresidentes felices de ser así.
Ellos no leen García Márquez ni José Ingenieros, leen “Shakespier” (la verdad no se como se escribe bien ese apellido porque yo soy de raíces indígenas ecuatorianas a mucha honra) pero me suena a jugo de algo en Ingles....
Los pelucones y peluconas critican a gobiernos que son amigos político- comerciales de otros gobiernos socialistas o comunistas (Venezuela, Irán, Cuba etc.). Se olvidan de que sus amigos del primer mundo son dependientes y socios comerciales de China Comunista y Arabia Saudita (familia de Bin Laden) monarquía de 50 años y Rusia (países Europeos).
Quisieran traer todo lo del primer mundo acá al Ecuador. Pero menos la Justicia primer mundista y los impuestos. Saben bien que allá el que no paga impuestos se va a la cárcel y lo sigue el FBI-CIA etc. Por eso lo más fácil no lo hacen. Que es irse a vivir allá! Cuantos ecuatorianos honestos han dejado su familia aquí para buscar nuevo horizontes en otro lado.
La constitución no les importa. Creen que cambiarla es una futilidad. Solo otro papel más en la justicia de un país!.
Creen que el País es lo que ven (materialismo) y lo que les han dejado (sus legados). Sin importarles que este país no tenga soberanía energética, ni que bombardeen nuestro territorio con pretextos de narcos de otros países, ni que nuestros Ríos y Montanas y Bosques estén muriendo día a día. Ellos siguen creyendo que siempre hubo país. La injusta, ilegitima y atroz deuda nacional tampoco les parece algo importante. Cuando mientras mas se debe, menos soberano se es.
Ahora que hay emergencia eléctrica dejan de ver que son los bosques talados y que se siguen talando, lo que produce esta sequía y culpan de esto al ejecutivo de turno. A plantar árboles y ahorrar energía, en vez de quejarse! Porque de nada servirán las presas hidroeléctricas y sus altas “inversiones” si no “invertimos” en Bosques!
Los animales son para el Pelucón una molestia mas, desangrar Toros en corridas cobardes, una diversión bienvenida de nuestros conquistadores y parecidas a las diversiones de los romanos. Hay que hacer historia!
En definitiva, los pelucones COMPRAN POR LO TANTO EXISTEN. No podrían sobrevivir sin el crédito plástico día a día. Porque allí Si se sienten MAS LIBRES!
Quieren cada día MÁS y MÁS y MÁS.
Cuando lo que quiere el pueblo es Mas Justicia y seguridad, Mas educación, Mas salud. Con Menos corrupción e impunidad, Menos delincuencia y Menos educación mediocre.
En fin, para ellos, el idealista es un “bobo soñador”…
Por si acaso, soy un mestizo libre de ideologías. Por eso soy LIBRE!
Por ultimo, siempre seremos juzgados por nuestra propia consciencia de la cual nunca escaparemos y de la Pachamama, según yo...


No te piques…porque pierdes.

Anónimo idealista de raíces Jíbaras.J!




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Respuestas a esta discusión

Este artículo que copio ya había sido publicado en el Foro Democrático, sin embargo, creo que puede dar una buena respuesta al anónimo que publica en este espacio el señor Nuñez. Oponerse a este gobierno lo convierte a uno automáticamente en "pelucón", odioso término que en realidad explota el resentimiento y la envidia. Pero algunas de las verdaderas razones de la oposición están señaladas en lo que sigue:


FASCISMO Y MARXISMO, EL RECHAZO DE LA LIBERTAD

Por Alan Reynolds - Académico titular de CATO Institute

Cuando el presidente Bush recientemente utilizó la frase “fascistas musulmanes”, se le prestó mucha más atención a la segunda palabra. Pero la referencia al fascismo fue más relevante en muchos aspectos y probablemente más adecuada. Las teocracias dictatoriales del Talibán y de Ayatollah Khomeini podrían ser descritas adecuadamente como fascistas, pero también podrían ser descritas así las dictaduras seculares de Saddam Hussein y de Idi Amin.
Algunos de los partidarios del presidente Bush pensaron que el usó la palabra “fascismo” para referirse al anti-Zionismo (ya que los árabes son Semitas). Pero no todos los fascistas son racistas ni todos los racistas son fascistas. Mussolini no era hostil para con los judíos hasta octubre de 1938 cuando se volvió oportuno políticamente aplacar a Hitler. Los fascistas italianos y españoles no eran miembros de la “raza nórdica” de Quisling o de los mal denominados “arianos” de Hitler (pues en realidad los arios eran un grupo lingüístico de los Indo-Europeos, principalmente los iraníes).
La única cosa que todos los fascistas tienen en común no es el racismo sino el estatismo—el rechazo absoluto de los derechos individuales y de la libertad. En las palabras de Mussolini, “Todo en el estado, nada fuera del estado, nada en contra del estado”.
El libro de 1964 de Eugen Weber “Varieties of Fascism” (Las variedades del fascismo) comenzó por señalar que “El siglo 19 ha visto los mejores días del liberalismo, el florecimiento de las instituciones parlamentarias y democráticas, la afirmación de la empresa privada y de la libertad individual. El siglo 20 sería dominado por tendencias—colectivistas, autoritarias, anti-parlamentarias y anti-democráticas—las cuales realzaban el elitismo a expensas de la igualdad, el activismo y la irracionalidad en contra de la razón y el contrato, la comunidad orgánica en contra de la sociedad constitucional”.
La referencia de Weber a los regimenes colectivistas-autoritarios incluía al fascismo, pero obviamente se aplicaba también al comunismo, el cual era en ese entonces poderoso en la Unión Soviética, China, Cuba y Vietnam. Las semejanzas más tarde se hicieron explícitas en el libro “The Faces of Janus: Marxism and Fascism in the Twentieth Century” (Los rostros de Janus: Marxismo y fascismo en el siglo veinte) de James A. Gregor.
El fascismo es un sistema colectivista en el cual algún líder de pandilla egocéntrico tal como Mussolini, Hitler o “Papa Doc” Duvalier se toma el poder político totalitario de por vida y luego usa la fuerza bruta para robar la propiedad y asesinar y encarcelar a quien le de la gana. El comunismo, en cambio, es un sistema colectivista en el cual algún líder de pandilla egocéntrico tal como Stalin, Mao, Pol Pot, Ceausescu o Castro se toma el poder político totalitario de por vida y luego usa la fuerza bruta para robar la propiedad y asesinar y encarcelar a quién le de la gana.
Los dictadores fascistas usualmente colocan imágenes gigantescas y estatuas de si mismos en cada esquina importante de las calles. También lo hacen así los dictadores comunistas. Y también lo hacen así los teócratas que aspiran a ser dictadores fascistas, tales como Hassan Nasrallah de Hizbolá (el “Partido de Dios”) y Osama bin Laden.
Una vez que se toman el poder, los dictadores fascistas terminan tratando de establecer dinastías políticas, tales como la de “Papa Doc” Duvalier de Haití quien dejó su poder a Baby Doc. Los dictadores comunistas, en cambio, resultan tratando de establecer dinastías políticas, tales como la de Kim Il Sung quien ha dejado su poder a Kim Jong Il. Fidel Castro de la misma manera pretende que Cuba y sus sirvientes permanezcan siendo la propiedad privada de la familia Castro.
Una monarquía totalitaria hereditaria no es una idea nueva radical—era muy familiar para Louis XVI y para Maria Antonieta. Pero aún así al Comandante Castro y al Coronel Qaddafi de Libia se les ha permitido describir su dictadura militar como una dictadura “revolucionaria” en lugar de una reaccionaria. Fidel describe a su hermano Raúl como “más radical” porque éste asesinó a más personas que él. De acuerdo a aquél estándar, Pol Pot, Stalin y Mao Tse-Tung deben haber sido unos tipos verdaderamente progresivos. Ni hablar de Hitler o de Attila el Uno.
Las dictaduras comunistas son supuestamente tan totalmente diferentes de las dictaduras fascistas que a nuestros niños en la escuela desde hace mucho se les ha indoctrinado a categorizar a los líderes de las pandillas comunistas en “la izquierda” y a los líderes de las pandillas fascistas en “la derecha”. Pero esta división en dos describe solamente la retórica racional a favor del estatismo, no las diferencias relevantes. Dejando los membretes a un lado, todo se trata de la conquista y el poder.
Aquellos que dicen ser dictadores en nombre “del pueblo” son llamados líderes comunistas o socialistas—como en la “República Popular de Corea” o en la “Gran Jamahiriya Popular Socialista Árabe Libia”. Aquellos que dicen que son dictadores en nombre de “la nación” son llamados fascistas. Pero aún así Cuba, Corea del Norte y Libia son igual de nacionalistas y xenofóbicas que los fascistas.
Si un gobierno autoritario da ordenes a los empresarios y trabajadores, se le tilda de fascista o de “economía planeada” (socialismo). Hitler por lo tanto se jactaba en 1935 de haber establecido “una oferta planeada de labor, una regulación planeada del mercado y un control planeado de los precios y salarios”.
Si un gobierno autoritario de hecho roba y conduce gran parte de los negocios, y por lo tanto es jefe de todos, eso se llama comunismo. “En un país donde el único empleador es el estado”, explicó Leon Trotsky, “la oposición significa morirse de hambre lentamente”.

Ayn Rand, la novelista-filósofa, pensó que gran parte de la historia había sido dominada por curanderos y pandilleros (Attila). Los pandilleros gobiernan a la fuerza, mientras que los curanderos se inventas excusas ingeniosas para el robo. En el último siglo, los curanderos muchas veces promovieron teorías seculares—ideas viciosas tales como la eugenesia y la guerra de las clases que se convirtieron en “movimientos” empañados de un fervor irracional. El marxismo se convirtió, en “el opio de los intelectuales”, en las palabras de Raymond Aron, cegando a muchos de las realidades de la opresión y del asesinato estalinista.
Muchos fascistas de los 1930s fueron cristianos, tales como el movimiento Christu-Rex de Leon Degüelle en Bélgica; algunos de los tempranos seguidores de Mussolini eran judíos. Pero hablar del fascismo cristiano o judío suena como utilizar más palabras de las necesarias. No hay nada inherentemente dictatorial acerca del Islam, como se ha demostrado en países predominantemente musulmanes tales como Turquía, Malasia, Indonesia, Pakistán y Tunisia.
De hecho, hasta hace poco, los curanderos más importantes del Medio Oriente eran principalmente los socialistas seculares—proponentes del pan-arabismo, tales como los baasistas de Saddam. La reciente combinación de retórica nacionalista y religiosa por parte de los clérigos musulmanes es distinta, ya que involucra una alianza literalmente suicida de curanderos y pandilleros. Los clérigos en sí no son suicidas o valientes, por supuesto. Su tarea es engañar a la gente joven para que se maten así mismos y a otros en nombre de la retórica colectivista en general (nosotros en contra de ellos) y para que asistan a los pandilleros y curanderos locales en su ambición de convertirse en dictadores.
Si la frase “fascismo musulmán” se convertirá en algo más serio que un insulto gratuito, su valor debe yacer en focalizar la atención en el peligro que hay cuando se mezcla la brutalidad y el asesinato con excusas cuasi-religiosas o cuando se combina la fuerza con el fraude o los pandilleros con los curanderos.

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Me gustaria que sea mas legitima la respuesta contestandola con sus propias palabras...si por supuesto que yo soy el autor anonimo, lo publico como anonimo para que tal vez haya mas objetividad al leerlo. Para que no digan que viene de fulano de tal o cual. Para ver si algun dia se remiten a leer las ideas y no las "personas"...
Yo no veo ningn facismo en el Ecuador, otro de los tantos fantasmas de los pelucones..pero si Ud los ve que le vamos a hacer? es su problema...preguntele a algun ciudadano desfavorecido a ver si el ve algun "facismo"...

Saludos

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Su exposición está plagada de frases como estas:

"Los pelucones son por lo general los mediocres, egoístas, dogmáticos y antagonicos."

Estas expresiones son mediocres, egoístas, dogmáticas y antagónicas. De modo que no vale la pena responder a su artículo, el mismo que no tiene ninguna objetividad ni argumentos razonables. Generalizaciones, descalificaciones e insultos. Eso es lo que usted quiere discutir???

Gracias, el tiempo es muy valioso como para desperdiciarlo tratando de responder con lógica a sus "argumentos".

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«Entre los pecados capitales no figura el resentimiento y es el más grave de todos; más que la ira, más que la soberbia», solía decir don Miguel de Unamuno. En realidad, el resentimiento no es un pecado, sino una pasión; pasión de ánimo que puede conducir, es cierto, al pecado, y, a veces, a la locura o al crimen.

Es difícil definir la pasión del resentimiento. Una agresión de los otros hombres, o simplemente de la vida, en esa forma imponderable y varia que solemos llamar «mala suerte», produce en nosotros una reacción, fugaz o duradera, de dolor, de fracaso o de cualquiera de los sentimientos de inferioridad. Decimos entonces que estamos «doloridos» o «sentidos». La maravillosa aptitud del espíritu humano para eliminar los componentes desagradables de nuestra conciencia hace que, en condiciones de normalidad, el dolor o el sentimiento, al cabo de algún tiempo, se desvanezcan. En todo caso, si perduran, se convierten en resignada conformidad. Pero, otras veces, la agresión queda presa en el fondo de la conciencia, acaso inadvertida; allí dentro, incuba y fermenta su acritud; se infiltra en todo nuestro ser; y acaba siendo la rectora de nuestra conducta y de nuestras menores reacciones. Este sentimiento, que no se ha eliminado, sino que se ha retenido e incorporado a nuestra alma, es el «resentimiento».


INTELIGENCIA Y RESENTIMIENTO

Otros muchos rasgos caracterizan al hombre resentido. Suele tener positiva inteligencia. Casi todos los grandes resentidos son hombres bien dotados. El pobre de espíritu acepta la adversidad sin este tipo de amarga reacción. Es el inteligente el que plantea, ante cada trance adverso, el contraste entre la realidad de aquél y la dicha que cree merecer. Mas se trata, por lo común, de inteligencias no excesivas. El hombre de talento logrado se conoce, en efecto, más que por ninguna otra cosa, por su aptitud de adaptación; y, por lo tanto, nunca se considera defraudado por la vida. Ha habido, es cierto, muchos casos de hombres de inteligencia extraordinaria e incluso genios, que eran típicamente resentidos; pero el mayor contingente de éstos se recluta entre individuos con el talento necesario para todo menos para darse cuenta que el no alcanzar una categoría superior a la que han logrado, no es culpa de la hostilidad de los demás, como ellos suponen, sino de sus propios defectos…..


…… En relación con su hipocresía está la afición del resentido a los anónimos. La casi totalidad de éstos los escribe, no el odio, ni el espíritu de venganza, ni la envidia, sino la mano trémula del resentimiento. Un anonimista infatigable, que pudo ser descubierto, hombre inteligente y muy resentido, declaró que al escribir cada anónimo «se le quitaba un peso de encima»; me lo contó su juez. Pero, a su vez, el resentido, sensible a la herida de sus armas predilectas, suele turbarse hasta el extremo por los anónimos de los demás.



…….El resentido ronda, como animado por sordos impulsos, en torno del poderoso; le atrae y le irrita a la vez. Este doble sentimiento le ata amargamente al séquito del que manda. Por esto encontramos tantas veces al resentido en la corte de los poderosos. Y los poderosos deben saber que a su sombra crece inevitablemente, mil veces más peligroso que la envidia, el resentimiento de aquellos mismos que viven de su favor.

ÉXITO SOCIAL Y RESENTIMIENTO

Todas las causas que dificultan el éxito social son las que con mayor eficacia crean el resentimiento. Por eso es, principalmente, una pasión de grandes ciudades. El resentido que con frecuencia encontramos refugiado en la soledad de una aldea o perdido en viajes inútiles es siempre un emigrado de la ciudad, y es en ésta donde enfermó. Por esto también, a medida que la civilización avanza y se hace más áspera la candidatura del triunfo, aumenta la importancia social del resentimiento. Es condición esencial, repitámoslo, para la génesis del resentimiento, la falta de comprensión, que crea en el futuro resentido una desarmonía entre su real capacidad para triunfar y la que él se supone. El hombre normal acepta con generosidad el fracaso; encuentra siempre el modo de comprenderlo y, por lo tanto, de olvidarlo y de superarlo después.

El alma resentida, después de su primera inoculación, se sensibiliza ante las nuevas agresiones. Bastará ya, en adelante, para que la llama de su pasión se avive, no la contrariedad ponderable, sino una simple palabra o un vago gesto despectivo; quizá sólo una distracción de los demás. Todo, para él, alcanza el valor de una ofensa o la categoría de una injusticia. Es más: el resentido llega a experimentar la viciosa necesidad de estos motivos que alimentan su pasión; una suerte de sed masoquista le hace buscarlos o inventarlos si no los encuentra.


EL TRIUNFO EN EL RESENTIDO

El resentimiento es incurable. Su única medicina es la generosidad. Y esta pasión nobilísima nace con el alma y se puede, por lo tanto, fomentar o disminuir, pero no crear en quien no la tiene. La generosidad no puede prestarse ni administrarse como una medicina venida de fuera. Parece a primera vista que como el resentido es siempre un fracasado, fracasado en relación con su ambición, el triunfo le debería curar. Pero, en la realidad, el triunfo, cuando llega, puede tranquilizar al resentido, pero no le cura jamás. Ocurre, por el contrario, muchas veces, que al triunfar, el resentido, lejos de curarse, empeora. Porque el triunfo es para él como una consagración solemne de que estaba justificado su resentimiento; y esta justificación aumenta la vieja acritud. Ésta es otra de las razones de la violencia vengativa de los resentidos cuando alcanzan el poder; y de la enorme importancia que, en consecuencia, ha tenido esta pasión en la Historia.

Extraído de: “Tiberio, Historia de un Resentimiento”

Autor: Gregorio Marañón.

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Y decir que somos "facistas" o es un insulto...?
No se preocupe, Ud tiene la razon...
Saludos gracias por "sus" opiniones/argumentos..

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A ver, señor, usted sabe muy bien que en este espacio habemos muchos que manifestamos opiniones contrarias al régimen y que por esa razón, y solamente por esa, nos merecemos el apelativo de "pelucones" con el que nos honra el Presidente. Por otra parte, usted sabe muy bien que el en Foro Democrático participan personas de varias tendencias y pensamientos; contamos, por tanto, con muchos "pelucones" entre nuestros miembros, de modo que, con toda seguridad, usted sabía que sus palabras tenían la intención de OFENDER a esas personas, calificándolas de mediocres, egoístas, rabos de paja, etc etc...

SUBJETIVOS, viscerales e instintivos son los argumentos que esgrime contra los “pelucones”. Sin embargo, después de que usted expresa todo lo que se le antoja, después de que insulta a las personas, es USTED MISMO quien reclama sentirse “ofendido” porque ha sido llamado fascista.

Los “cualidades” que usted atribuye a los “pelucones” sí son ofensivas, señor. Mientras tanto, en mi respuesta lo que hice fue copiar el artículo de un académico de CATO Institute, en el cual analiza la realidad histórica, OBJETIVA, de que todos los tiranos socialistas en la historia, que ejercieron y ejercen aún dictaduras de corte totalitario, se asemejan muchísimo a los dictadores fascistas. Es más, advierto antes de copiar dicho artículo que lo hago para definir de alguna manera las razones por las cuales muchos nos oponemos al gobierno. Hay una sola palabra expresada por mí en esa respuesta que sea ofensiva hacia usted, señor?

Si ve? Así actúan el presidente Correa y sus seguidores. Lo que voy a decir sí es dirigido a usted, por tanto me hago totalmente responsable:


Tenga la hombría de hacerse cargo de sus palabras y no acusar a otros de los errores que empieza cometiendo usted; esa actitud, repito, a través de Correa ya la conocemos de memoria y es francamente indignante.

Tenga la bondad de no victimizarse porque se le ha respondido, sin ofensas personales, a las agresiones, que USTED empezó; no se pase de listo, aquí no somos ilusos, no le va a funcionar.

Por último, mi abuelo solía decir que “quien dice lo que quiere, oye lo que no quiere”

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Ya discutimos, hace años, sobre el terminajo o “categoría social” de “pelucones” que, Rafael Correa, con la originalidad que lo caracteriza, por ejemplo, para concluir todos sus discursos con el originalísimo “Hasta la victoria siempre”, toma de la dicción del lumpen. Y lo discutimos a propósito del incidente protagonizado por la señora Verónica Acosta Espinosa, en el que el Presidente de la República perdió –para variar- la compostura, la califico de vieja pelucona, gritó ¡agarren a la loca! y ordenó que la detengan, orden que no se cumplió en virtud de que la señora Acosta resultó ser prima de Alberto Acosta, es decir “pelucona”. Todo porque la atrevida señora le dijo a Correa: “Señor Presidente, ya se acabó la campaña, es hora de que se ponga a trabajar.”

El incidente no fue, sin embargo, trivial, al contrario, resultó ser muy significativo. El calificativo de pelucón o pelucona se ha convertido en una suerte de estigma moral y –sin duda racial y social- que descalifica y excluye. ¿Quiénes son o entran en la categoría de pelucones a los que se estigmatiza y excluye? Las personas de raza blanca, cuya presencia y actitud denotan éxito económico, alto nivel de escolaridad y aprecio por valores u objetos culturales de reducida popularidad. Aterra el parecido con el antisemitismo nazi fascista, porque el ser “judío” alude también a unas determinadas características fenotípicas, así como al éxito económico que el prejuicio adjudicaba a los semitas. Y aterra también el parecido de lo pelucón con lo burgués, convertido en objeto de exterminio por los socialistas de todos los siglos, como en la URSS, la China, Cuba, Corea del Norte o Camboya.

De modo que la alusión al fascismo y, más específicamente al nazi fascismo, esto es al nacional socialismo, es absolutamente pertinente, estimado amigo Ricardo Núñez, ¡piénselo!, quizá le conviene revisar sus convicciones ideológicas más profundas, puesto que, como bien sostenía doña Oriana Fallaci, como de cáncer, se puede padecer de fascismo,… ¡sin saberlo! Conozco algunos casos. Pero ¡no se preocupe!, el padecimiento es terrible, pero tiene remedio, así como el nacionalismo se cura viajando, el fascismo se cura leyendo. Le recomiendo Bertrand Russell, Karl Popper y Fernando Savater,… para empezar bien el tratamiento.

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Por supuesto que lo he pensado. No se que quiere que le diga. Yo solo manifiesto mi opinion. No es esto democratico?. Decir que somos facistas porque sencillamente contestamos con nuestras opiniones que logicamente no seran iguales a las suyas; es ser "facista"!?.Entonces en donde queda la democracia. En donde queda la libertad de expresion?.
No haga lo que Ud mismo esta diciendo poniendo otro adjetivo y nada mas. Responda a mis argumentos con otros propios, no aludiendo a otros adjetivos mas serios o mas fuertes porque eso es simplemente competir para tener la razon y no para dar claros argumentos objetivos.
En todo caso no se preocupe, yo si puedo estar equivocado. Mas aun, debo estarlo. preferiria recibir argumentos para analizarlos. Ud podria hacer su propio decalogo de los "Correistas facistas " como quiera llamarlos. OJo no soy fanatico de nadie ni de nada. Solo creo que este gobierno es diferente a los mismos de antes...es todo y si soy un simpatizante. No creo ni en las doctriunas, ni en las ideologias...trato de mantener mi objetividad de esa manera...es mi estilo..cual es el suyo?...arriesguese alguna vez tome un partido sin ser fanatico de tal o cual tendencia..o por utlimo hagalo pero hagalao bien y con todo corazon. Equivoquese con ganas...sea un idealista..o trate de serlo:)
Gracias por sus opiniones... en todo caso.

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Es pésima práctica hacer decálogos, estereotipos de "los otros", de los disitintos, de los que no piensan como uno, o no se comportan como uno quisiera que se comporten. Semejante práctica conduce, inevitablemente, a la intolerancia, al irrespeto con los que son diferentes, con los distintos. Los nazis, si justamente los nazis, procedían de esa manera, haciendo exhaustivas caracterizaciones del ser judío, les atribuian a los judíos todas las perversiones que usted atribuye a los "pelucones", y más, de modo que el holocausto, que el exterminio quedara justificado ante su propia conciencia. Si los pelucones son tan perversos como usted los describe, tan egoistas y brutos, en resumen, tan cabrones, tan irremediablemente hijos de puta, ¿no habría acaso que deshacerse de semejante sarna?, ¿no estaría mejor nuestro bello país sin pelucones? ¿no está usted pensando en exterminar "pelucones"?

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La verdad Sr Marco , me da mucha pena su soberbia y me hace acuerdo de que falto en el multidecalogo la palabra SOBERBIA!...Saludos

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Si peco de soberbia y me encanta, tanto como me encanta el american o más bien el "european way of life" y el capitalismo y la buena vida; tanto como detesto los colectivismos, los nacionalismos, el mamotreto de Montecristi y el chumak kawsay, digo el "sumak", porque el "chumak" si me gusta, especialmente cuando es con whisky escoces, vino italiano o vodka escadinavo y entremeses mediterráneos.

Pero, siguiendo sus propias recomendaciones, estimado forista Ricardo Núñez, ¿por qué no se remite a discutir las ideas y no -conforme al estilo impuesto en las sabatinas- a descalificar a las personas que las sostienen?

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Ojala que Ud. pueda ser feliz con esa soberbia. Le deseo lo mejor , creo que he contestado con argumentos no con acusaciones de Nazis ni de Facistas...siga leyendo otras contestaciones y encontrara mas respuestas. Sea mas. Lo felicito. Ame ser. Pero evolucione tambien.

Saludos

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